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miércoles, 9 de marzo de 2022

Capitanas. Agencia femenina en la escena cultural andaluza, Sevilla 9-11 marzo de 2022

El 9 de marzo se inauguran estas jornadas en Sevilla con un programa muy sugerente y atractivo en el que se tratará de poner en valor la actividad de las mujeres en distintos campos artísticos.

En esta primera sesión esta actividad tiene mucho que ver con la desempeñada alrededor de los conventos, lugar que se convirtió para muchas mujeres en espacio de libertad.

Así desde la Edad Media repasaremos la actuación de mujeres que con su mecenazgo apoyaron las artes y también la religión, contribuyeron a potenciar y engrandecer el patrimonio de las ciudades, cambiaron incluso su geografía urbana, escribieron sus vidas, como nos recordará la Dra. Beatriz Ferrús o se convirtieron en escultoras, más allá de la Roldana Juan Antonio Sánchez López.

En mi caso, abordaré la figura de Frasquita Larrea, de la que recientemente Montero ha aportado nuevos datos sobre su relación con Chiclana en su libro Un paseo por Chiclana a través de su historia (Palitroque, 2020). En esta ocasión, abundaré en el interés que tiene la vinculación de Frasquita con la cultura irlandesa, particularmente con la escritora Lady Morgan y sus Patriotic Sketches of Ireland (1807).

 Allí estaremos, bien acompañadas para recordar a las muchas artistas que yacen en el olvido.



miércoles, 23 de abril de 2014

Diario de lecturas. Frasquita Larrea.

Lástima que sus papeles sigan estando vedado al investigador actual. La ley de patrimonio supuestamente no lo permite, pero la realidad suele ser bastante tozuda y algunas personas mucho mas.
      Estoy convencida de que ni el erudito y bibliófilo Juan Nicolás Bühl de Faber, ni Frasquita Larrea, la protagonista de esta entrada, ni su hija Cecilia, Fernán Caballero, lo hubieran entendido ni lo hubieran permitido, porque ella sí negoció con Patrimonio Nacional -y con el Bibliotecario Juan Eugenio Hartzenbusch- la venta de la estupenda biblioteca del germano-gaditano.
      Hubo otros miembros de la familia, cultos y amables, que en los años 70 sí permitieron visitar el archivo, pero desde entonces no ha vuelto a ser posible, así que tenemos que contentarnos con repetir, eso sí, actualizando los datos y reinterpretándolos a la luz del contexto que conocemos ahora mejor lo que ellos pudieron recabar.
     En fin, los apuntes de Frasquita Larrea y, en especial, sus cartas a Juan Nicolás, entonces en Alemania, dan buena cuenta de sus lecturas de aquellos años (1806-1807), que además de la archicitada obra de de Mary Wollstonecraft, A Vindication of the Rights of Woman With Strictures on Political and Moral Subjects (1792), recorre un amplio abanico de intereses, desde Gilpin, pasando por los papeles públicos que se hacen eco de la marcha de la guerra española y de la política europea contra Napoleón al padre Mariana, Shakespeare, Lady Morgan, Wordsworth, Byron, Ossian, Cervantes, o Calderón.
        Por eso, por su condición de entusiasta lectora, la traigo de nuevo a este cuaderno de bitácora en un día como hoy, con sus papeles entre las manos.

domingo, 27 de noviembre de 2011

El patriotismo anticonstitucional de una mujer gaditana: Frasquita Larrea (1775-1838)

Con este título publiqué un artículo hace algunos años en los que observaba cómo el patriotismo que Frasquita Larrea siente nacer en los años de la Guerra de la Independencia fluyen como una manifestación del alma romántica que se siente vinculada a la historia, al aquí y ahora de su raíz patria, al tiempo que combina dicha experiencia personal  con el referente de una literatura política que hunde sus raíces en un patriotismo sentido expresamente desde el feminismo, pues su apunte de viaje dedicado a Chiclana menciona a Lady Morgan,  y concretamente su novela Ida of Athenas, publicada en 1809. Allí Lady Morgan defiende el nacionalismo irlandés frente al dominio inglés, postura que también reivindicaba tanto en artículos y otros textos literarios como en sus tertulias, posicionamiento político que la había hecho objeto de enorme controversia en Inglaterra.
Por otra parte, bebiendo del romanticismo de Schlegel, de las obras de Calderón y Mariana exalta al pueblo español que rinde vasallaje a su rey frente a la soberanía nacional reclamada por los doceañistas.
Esta vindicación de Calderón, absolutamente politizada es la que por estas mismas fechas, Juan Nicolás Böhl de Faber trasladará a las páginas del Mercurio gaditano, en lo que van a ser los preliminares de la conocida «querella calderoniana» (1814) que dará origen a la introducción del Romanticismo español[1], y en cuyo segundo desarrollo del  debate (1818) participará la propia Frasquita[2]. Y así, «Calderón y cierra España –a la filosofía moderna, al materialismo, al utilitarismo, al progreso, al liberalismo, y a los hallazgos de la Constitución»- podría ser, pues, tal vez, el lema del patriotismo de esta mujer y escritora.


[1] Para la revisión de la introducción y posterior desarrollo del Romanticismo en España, y concretamente del papel del matrimonio Böhl de Faber y, luego, de su hija, la escritora Fernán Caballero, es fundamental el trabajo de Derek Flitter, Teoría y crítica del romanticismo español, Cambridge University Press, 1995.
[2] Cf., Marieta Cantos Casenave, «El discurso de Frasquita Larrea y la politización del Romanticismo»,en Cuadernos de Ilustración y Romanticismo, nº 10, 2002, págs. 3-13.

martes, 18 de octubre de 2011

«Chiclana» de Frasquita Larrea

Entre los textos que Frasquita Larrea dejó inéditos figura el siguiente fragmento escrito en abril de 1811, poco después de la Batalla de la Barrosa 



Chiclana hacia 1800



«Chiclana»
«She is a charming visionary!» he exclaimed. «Her mind is stored with images of clasic interest & her heart is witness to circumstances on national grievance. This is the true patriotism of Women»...
Lady Morgan
Lady Morgan









¡Era un dulce rincón. Rincón alegre y festivo de la hermosa Andalucía que, alguna vez, la risueña primavera señaló por suyo. A lo lejos podéis divisar este ameno valle. La blanca población de Chiclana resalta entre el perpetuo verdor de sus bosques de pinos. A su espalda descuella una colina, coronada por un castillo de otros tiempos. Al amparo de su antiguo silencio reposan en paz los padres del pueblo. Al pie de sus tumbas derrama el viejo Salado sus nombradas aguas. Grupos de arrayanes, lentiscos, carrascas y algarrobos adornan el cerro del sur consagrado por una capilla pintoresca a Santa Ana, patrona querida del pueblo. Confiado en su protección, plantó sus viñas y sembró sus mieses el labrador; y cuando vino la cosecha cantó a su bienhechora.

Colección Periñán
¡Días de paz, fiestas de flores y frutas, celebradas al son de guitarras, panderos y castañuelas, en los campos de Santa Ana! Aún bulle en mi memoria el murmullo de vuestro alborozo y se retrata en mi fantasía aquel glorioso paisaje, cuando sumergiéndose el sol en el océano azul, jugaban sus últimos rayos en el puro ambiente, formando una atmósfera de fragancias, sonidos y colores alegres; y mientras la esplendente Luna derramaba su ancha luz sobre la callada población de Chiclana y las montañas, desvanecidas con el crepúsculo, volvían a aparecer en el argentado oriente, aun tembleteaban en el magnífico piélago los reflejos rosados del pasado día y se diseñaban sobre un horizonte de aéreo verde las murallas de Cádiz. Los tonos del ruiseñor ondeaban en el perfumado rocío; el incierto ladrido, el distante cencerro sonaban en la ligera brisa... ¡Voz de contento en que multitud de dulzuras circulaban en este ámbito de paz!... Viajero!, han pasado esos días como pasa el humo del aloe! Vi al extranjero encender sus fuegos de guerra con la oliva de los campos de Santa Ana, vi al cañón destructor amenazar desde los umbrales de su Santuario, vi la risa del impío en la habitación del dolor, vi en las parados semblantes la palidez de la impotente ira... y tomaron este lúgubre silencio por resignación!... ¿qué sabe el vándalo de las penas del alma?

Louis-F. Lejeune, Bataille de Chiclana, prés de Cadix, le 5 mai 1811



 
¡Días de paz, pasados como pasa el humo del aloe! Lejos de vosotros, y semejante a la nube sin agua, juguete de los vientos, entre los yelos de otro clima, en la tierra del extranjero, vuestra idea acompaña mi agitada carrera. Rayos de recordado placer penetran mi desabrida soledad, aun cuando braman las cien voces del huracán y el infortunio cae sobre mi corazón. Alzo los ojos al aplomado firmamento y sueño en los horizontes celestes de mi Patria. Al través de un velo de neblina miro los desnudos troncos y pienso en los mirtos, naranjos y laureles de la Andalucía, vanos de sus días de diciembre.
¡Amor de la Patria! ¡Lejos del alma exaltada aquella fría filosofía que desea aminorar tu influjo, que te pinta como una ilusión de la fantasía, como la brillante visión de un ánimo pequeño!... Varios intereses pueden distraer el empeño nacional: pero el corazón es siempre patricio. En aquel país en que primero hemos aprendido a amar y a sufrir, aquel país encadena nuestros afectos; y el sentimiento nos hace patriota antes que sepamos serlo por principio.
¡Amor indeleble! Acaso si mi Patria fuese libre y feliz no habrían interesado mi corazón las intrigas de su Gabinete, los mezquinos cálculos de su interés comercial o de su ambición legislativa. Pero en su noble infortunio, suyos son todos mis sentimientos. Cantaré sus virtudes, disculparé sus errores y lloraré la falsa política de sus Jefes.

 Frasquita Larrea
Museo Municipal de Cádiz